22/06/2026

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Formación de Formadoras: una llama reavivada que arde con mayor intensidad

Formación de Formadoras: una llama reavivada que arde con mayor intensidad

 

 

Continuando nuestra serie de testimonios de participantes del Programa de Preparación para Formadoras, compartimos la experiencia de Hna. Mary Emmanuel Espera, miembro de las Hermanas Misioneras Benedictinas de Tutzing.

 

En esta entrevista, reflexiona sobre cómo el programa transformó su actitud hacia el ministerio de la formación, ayudándola a pasar del miedo y la incertidumbre a una mayor confianza, autoconocimiento y un renovado compromiso para acompañar a otras personas en su camino de crecimiento y discipulado.

 


¿Cómo ha evolucionado tu comprensión de la formación en los últimos meses?


Siento que lo que más cambió en estos últimos meses fue mi actitud y mi disposición hacia el ministerio de la formación. Llegué a la UISG cargando miedos, ansiedades e inseguridades respecto al nuevo ministerio que me esperaba al regresar a mi comunidad: ser maestra de novicias. Era como si fuera a entrar en una jungla sin conocer el camino, rodeada únicamente de arbustos y lianas enredadas.


Sin embargo, durante estos meses, al escuchar las conferencias y los testimonios de nuestras distintas ponentes —verdaderas expertas en sus respectivos campos—, compartir experiencias con participantes de diversas culturas, vivir el retiro espiritual, realizar la evaluación de la personalidad y participar en las sesiones de acompañamiento personal, sentí que poco a poco aprendía a orientarme en esa jungla.


Ahora puedo ver que existen senderos. Siento que he adquirido el valor, la confianza y la seguridad para comprender que el ministerio de la formación no es tan aterrador como imaginaba. Por supuesto, todavía siento temor, pero ahora es un temor distinto: un temor sagrado ante la misión que voy a desempeñar. Acompañar a estas mujeres en su proceso de autodescubrimiento, autoconocimiento, autoaceptación y entrega de sí mismas es una tarea noble y profundamente significativa.

 


¿Cuál es la enseñanza más importante que te llevas de este período?


Ha sido como profundizar mi compromiso y mi amor por Cristo y por el pueblo de Dios. Creo que esa llama ya existía dentro de mí, pero durante estos meses ha sido como si alguien la hubiera avivado nuevamente, haciéndola arder con más intensidad.
No puedo olvidar lo que una de las ponentes nos dijo. Sus palabras me marcaron profundamente y la pregunta que nos hizo sigue resonando en mi corazón: ¿Quién es mi centro? ¿Quién es este Dios al que deseo servir y anunciar? ¿Es un Dios de poder, según la comprensión del mundo, o es el Dios de la cruz, el Dios que está con las personas que sufren, el Dios que habita en las periferias de la sociedad?


Esta reflexión ha sido muy significativa para mí. Sentí que esto es precisamente lo que deseo compartir con las mujeres a quienes acompañaré en su camino; esto es lo que quiero enseñarles, pero, sobre todo, esto es lo que quiero testimoniar con mi propia vida.

 


¿Qué experiencia te inspiró a vivir tu vocación con un compromiso renovado?


Creo que ha sido, sobre todo, la experiencia vivida aquí en la UISG, que me ha permitido conocerme más profundamente. Las sesiones de acompañamiento personal, la evaluación de la personalidad y las distintas experiencias de intercambio y reflexión me ayudaron a profundizar en mi propio ser y a entregarme con mayor generosidad al nuevo ministerio que me espera.

Vuelvo nuevamente a lo que considero el cambio más importante: mi actitud y mi disposición interior. Son estos aspectos los que se transformaron de manera más significativa durante los meses que he pasado en el Programa para Formadoras de la UISG.

 


El Programa de Preparación de Formadoras se desarrollará del 11 de enero al 2 de julio de 2027.


Para más información e inscripciones:

  • Se imparte en inglés y se realiza de manera presencial en la sede de la UISG en Roma.
  • El programa ofrece diversas formas de ayudar a las participantes a integrar los contenidos, incluyendo reflexión personal, trabajo e interacción en grupo y acompañamiento personalizado.
  • Cada participante asume la responsabilidad de su propio crecimiento humano y espiritual y se compromete a una participación activa y comprometida.
  • Ya están abiertas las inscripciones para la próxima edición.
     

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