22/07/2026

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María Magdalena: la fe que nace de un corazón que busca

María Magdalena: la fe que nace de un corazón que busca

 

 

La mañana de aquel primer domingo tras la muerte de Jesús, María Magdalena no para de correr (Jn 20, 1-18). Cuando aún es de noche, corre hacia el sepulcro. Al encontrarlo vacío, corre de vuelta a buscar a Pedro y al discípulo amado. Vienen, ven y se marchan. 


María regresa. Se queda. Llora. Anhela. Está inconsolable... Se niega a abandonar el lugar donde debería estar aquel a quien ama. 


Ella siente. Acepta su vacío y su decepción. No niega su confusión. Se expresa a través de las lágrimas. Su amor inquebrantable no le permite alejarse.


Por dos veces oye la misma pregunta: «Mujer, ¿por qué lloras?». Y por dos veces responde que está buscando a su Señor. 


Lo echa de menos. No puede vivir sin su cuerpo, aunque esté muerto. Aunque lo único que pueda hacer sea cuidar de su cuerpo sin vida.


Y tú, Jesús, lo sabes. Por eso le preguntaste: «¿A quién buscas?». Ella simplemente te quiere a ti. Solo el amor puede llevarnos más allá de lo que parece sorprendentemente irracional.


Y entonces, en un instante, todo cambia, porque tú, Jesús, pronuncias una sola palabra. «solamente di la palabra y mi criado quedará sano» (Mt 8,8). Y la única palabra que pronuncias es: «¡María!».


La llamaste a ella y nos llamas a nosotros por nuestro nombre. Tu primera palabra de Pascua no es una doctrina. No es una norma ni un dogma. Es un nombre. Nuestro nombre en tu voz. 


Y luego haces algo aún más sorprendente: «Anda, ve a mis hermanos y diles…»


María fue enviada a aquellos que no se habían quedado a los pies de la cruz con ella y las demás mujeres; a aquellos que no lo buscaban; a aquellos que se habían dejado llevar por la negación y la cobardía; y a aquellos que creían que era una tontería que una mujer pensara que Él pudiera estar vivo. 


«Anda, ve a mis hermanos», dijo Jesús. El Evangelio nos cuenta que los propios apóstoles recibieron la mayor noticia de la historia de manos de una mujer cuya cualidad más admirable fue amar tanto que permaneció en el corazón de las tinieblas. Ella es la primera en proclamar el misterio de la fe: «Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, he visto al Señor». La Iglesia no debe olvidar esto jamás. Y nosotras tampoco. 


La fe en Cristo resucitado brota de un corazón vacío que busca a aquel a quien su alma ama (Cantar de los Cantares 3,1). La fe surge de una sed ardiente. La fe necesita oír cómo Jesús nos llama por nuestro nombre, de tal manera que nuestra vida sea totalmente transformada, renovada y enviada. 


Dejemos que Jesús nos pregunte:

 

  • ¿Qué te hace llorar en este momento de tu vida? 
  • ¿A quién estás buscando? 
  • ¿Me permites decir tu nombre una y otra vez en tu oración? 
  • Ahora: «¡Ve y diles a mis hermanos y hermanas que estoy vivo!»

 

Paula Jordão, fmvd
Coordinadora de formación de la UISG
 

27/07/2026

Hna. Guadalupe J

Hermosa y profunda reflexión. Gracias

26/07/2026

PARKOUDA

Je suis vraiment intéréssée à connaitre davantage la vie de Ste Marie Madeleine. Que l'Esprit nous y conduise

23/07/2026

Hantanirina

Muchas gracias por la refleccion . Me gusta mucho , sigue haciendo esta evangelizacion para que llega a muchos cristianos

22/07/2026

Martha Mendieta

Gracias por la reflexión de esta fiesta, como dices María Magdalena fue movida por el amor al maestro y ese amor la llevó a encontrarlo en medio de la prueba y la soledad. Me gusta pensar que ella como mujer es la primera apóstol, la primera en llevar la buena nueva de que Jesús había Resucitado. Invitación para cada una de nosotras de reconocer nuestro corazón vacío que busca incansablemente el amor de su alma. Gracias

22/07/2026

Soeur Marie Rose Kuramukobwa

Merci beacoup pour votre reflection sur ste Marie Madeleine, première Apotre. C'est par son courage et son insistance qu'elle a teouvè son amoureux , le Christ Ressuscitè. Dieu nous a crèe sans nous, il ne nous sauvera pas sans nous.

22/07/2026

Maryann Mueller

Thank you for this beautiful reflection!

22/07/2026

Rosarii O'Connor

Many thanks for this encouraging reflection. I need to ponder it and recall it when occasions arise

22/07/2026

Sr. Angela Mwaba OP

Profound reflection

22/07/2026

Lucia María

Resucitamos, haznos salir de las guerras, hambres y calamidades

22/07/2026

Sheila

lovely reflection. Thank you

22/07/2026

Kinikonda

I love this reflection. The power of faith displayed by a woman is sobering. It is a women who informs the men. The apostles.

22/07/2026

Giorgina Magagnin

Just beautiful and touching - thanks

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