07/09/2026

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La experiencia de la Hna. Clementina Carbone en el Simposio de Religiosas Teólogas en Nemi: «Tejer redes nos hace más fuertes»

La experiencia de la Hna. Clementina Carbone en el Simposio de Religiosas Teólogas en Nemi: «Tejer redes nos hace más fuertes»

 

 

Del 30 de mayo al 7 de junio de 2026, algunas religiosas teólogas procedentes de distintos continentes y congregaciones se reunieron en Nemi para tejer redes y poner sus conocimientos teológicos al servicio de la vida consagrada.

 

La Hna. Clementina Carbone, de las Hermanas de la Caridad de Santa Juana Antida Thouret, que participó en el Simposio, nos contó su experiencia.

 

 

¿Qué representa para ti este Simposio? ¿Qué oportunidades y esperanzas han surgido?

Fue una gran oportunidad, porque realmente me dio la posibilidad de conocer a muchas de mis hermanas pertenecientes a otras congregaciones y de conocer su experiencia no solo como teólogas, sino también como personas consagradas.

Esto fue un elemento de gran fortaleza, porque hizo evidente que muchas veces pensamos que estamos solas y que ciertos desafíos o ciertas oportunidades se ofrecen o se niegan según la zona geográfica donde vivimos.

En realidad, no es así, porque en todas partes la manera de sentir y de vivir tiene características comunes, aunque se exprese a través de culturas diferentes. Y precisamente esa diversidad cultural se convierte en una riqueza, porque encontrarse con otras culturas significa crecer, significa conocer al otro y, al mismo tiempo, conocerse mejor a uno mismo.

 

 

¿Cuáles son las oportunidades para la vida consagrada?

Ante todo, comprender que la vida consagrada no se identifica con una sola congregación o con una sola diócesis.

La vida consagrada tiene un rostro: es mi rostro, pero también es el rostro de muchas otras hermanas que hoy están aquí conmigo. Es el rostro de mi congregación, pero también el de muchas otras congregaciones que antes de venir aquí no conocía y que ahora conozco.

Y esto se convierte en una fortaleza, porque nos permite descubrir todo aquello que tenemos en común.

 

 

¿Por qué es importante crear redes de teólogas y religiosas que reflexionan sobre los mismos temas?

Construir redes nos hace más fuertes. Construir redes nos saca del anonimato y de la soledad. Construir redes significa poder decirle a la Iglesia: aquí estamos, y la Iglesia nos necesita, porque la vida consagrada es un pulmón para la Iglesia; la Iglesia no puede prescindir de la vida consagrada.

Si construimos redes, si colaboramos, si reflexionamos juntas sobre los mismos temas que hoy representan un desafío para nosotras, entonces podemos ofrecer una voz. No un pensamiento único, sino una voz capaz de expresarse desde los distintos contextos de nuestra realidad y de decirle a la Iglesia: aquí estamos, ustedes nos necesitan. Por eso es importante construir una red y acoger los diferentes colores de la vida consagrada, que son un bien para todos.

 

 

Si este Simposio estuviera representado por una imagen o un icono, ¿cuál sería?

¿Cuál es la imagen que llevo conmigo? Es la de las mujeres que fueron al sepulcro para realizar los ritos funerarios del cuerpo de Jesús y, en lugar de encontrarlo, se convierten en las primeras anunciadoras de su resurrección.

Pensé que el anuncio de la resurrección fue confiado a las mujeres. Nosotros creemos que Jesús ha resucitado porque fueron las mujeres quienes nos lo anunciaron. Por eso, nosotras, las mujeres, tenemos esta misión: anunciar a Cristo resucitado.

Esta es la imagen, el icono con el que quiero representar este Simposio: descubrir juntas un sepulcro vacío y haber recibido un anuncio para llevar a los demás, proclamando que Cristo ha resucitado. Esta es nuestra esperanza, y es una esperanza segura.

 

 

Si pudieras dejar un mensaje a las líderes de las congregaciones religiosas, ¿qué les dirías?

Santa Juana Antida Thouret decía a sus hijas: «Soy hija de la Santa Iglesia; séanlo ustedes conmigo». Pienso, por tanto, que para mi congregación, pero también para todas las demás congregaciones, es fundamental sentirse hijas de la Iglesia.

También es importante ofrecer a las hermanas que tienen la posibilidad la oportunidad de estudiar y de acceder a una formación académica. No por el título en sí, sino porque es importante que exista la voz de las mujeres consagradas.

Es importante que se escuche la voz de la Hermana de la Caridad, de la Hermana Auxiliadora, de la Hermana del Verbo de Dios; es importante que esté presente la voz de todas las congregaciones.

 

04/09/2026

Lina Theriault

Très intéressant. Puis- je y participer sur Zoom?

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