24/08/2026

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XI Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación: «Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas» (Is 2,4)

XI Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación: «Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas» (Is 2,4)

 

 

En el marco de la XI Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se celebra el 1 de septiembre de 2026, el Papa León XIV invita a la Iglesia y al mundo a reconocer el profundo vínculo entre la paz, el cuidado de la creación y la conversión del corazón. El tema elegido —«Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas» (Is 2,4)— retoma la visión profética de Isaías, en la que los instrumentos de guerra se transforman en herramientas capaces de sostener y alimentar la vida.

 

El Santo Padre parte de la contemplación de la vida como don de Dios y recuerda la vocación común de los cristianos a construir una civilización del amor. Ante las numerosas crisis que atraviesan nuestro mundo, el Papa subraya que el sufrimiento humano y la destrucción del equilibrio armonioso de la creación no son realidades separadas: «constituyen un único clamor de sanación y de paz que se eleva desde un mundo herido».

 

En particular, el Papa León XIV llama la atención sobre las consecuencias de la guerra, que van mucho más allá de los campos de batalla. Los conflictos cobran vidas, desgarran familias, obligan a millones de personas a abandonar sus hogares y dejan profundas heridas sociales y ecológicas. La destrucción de los ecosistemas, la contaminación del aire y del agua y la inseguridad alimentaria pueden, a su vez, alimentar la pobreza, la desigualdad y nuevas tensiones sociales. La guerra hiere, por tanto, no solo a las personas, sino también a todo el tejido de la vida y a la relación de la humanidad con la creación.

 

Para el Papa, esta crisis no puede afrontarse únicamente mediante soluciones políticas o estructurales. En sus raíces existe también una crisis moral y espiritual que interpela al corazón humano. La violencia, la injusticia y la degradación ambiental remiten a un desequilibrio más profundo, marcado por el deseo de dominio, la búsqueda del beneficio inmediato, la pérdida del sentido de los límites y la incapacidad de reconocer la dignidad de cada persona.

 

Retomando las palabras del Papa Benedicto XVI —«los desiertos exteriores se multiplican en el mundo, porque se han extendido los desiertos interiores»—, el Papa León XIV subraya la necesidad de unir a la transformación de las estructuras una verdadera conversión del corazón. Lo que está herido a nuestro alrededor encuentra a menudo su correspondencia en las divisiones y los conflictos que habitan también en el interior del ser humano.

 

La llamada profética a «forjar arados con las espadas» se convierte así en un llamamiento dirigido no solo a las naciones y a sus responsables, sino a cada uno de nosotros. Significa aprender a transformar aquello que genera destrucción en algo que proteja y sostenga la vida. Una transformación que, recuerda el Papa, requiere la cooperación con la gracia de Dios y una conversión personal y colectiva capaz de renovar nuestros deseos, relaciones y decisiones.

 

Desde esta perspectiva, el cuidado de la creación se convierte en parte integrante de la construcción de la paz. La paz comienza en el corazón y se hace visible en nuestras relaciones, en nuestras comunidades y en la manera en que cuidamos la tierra. Cuando el corazón se renueva, incluso aquello que estaba destinado a la destrucción puede orientarse hacia la vida, el cuidado de los pobres, el alimento de quienes tienen hambre y la protección de la creación. Este es, subraya el Santo Padre, el camino de una auténtica conversión ecológica.

 

El Papa León XIV nos invita, por tanto, a imaginar un mundo en el que las inmensas energías y recursos actualmente destinados a la guerra puedan emplearse para el desarrollo humano integral, la superación de la pobreza, la defensa de la dignidad humana, la reconciliación entre los pueblos divididos y el cuidado de nuestra casa común. Esta visión no nace de la ingenuidad, sino de la fe en la llegada del Reino de Dios.

 

Los verdaderos instrumentos para construir la paz, recuerda el Papa, no son las armas de destrucción, sino «la verdad, el diálogo, la paciencia, la bondad, la justicia, la misericordia, la comprensión, el cuidado y el amor». Estos son los instrumentos capaces de transformar a las personas, renovar las comunidades y contribuir a sanar las heridas de nuestro mundo.

 

Al celebrar esta XI Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, el mensaje del Papa León XIV nos invita a custodiar juntos los diferentes «ecosistemas» que Dios nos ha confiado: la creación, las relaciones humanas y el propio corazón humano. Cuidar la tierra significa también construir relaciones de paz; trabajar por la paz significa aprender a proteger y cuidar la vida en todas sus formas.

 

Finalmente, el Santo Padre confía este camino de transformación a la responsabilidad de cada uno de nosotros. Del desierto al jardín, de la división a la comunión y de la violencia a la paz: este es el camino que estamos llamados a recorrer para que, también en nuestro tiempo, las espadas puedan realmente transformarse en arados y la paz de Cristo reine sobre toda la creación.

 

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