20/09/2022

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Mujeres del Alba: Hna. Mónica Benavides

Mujeres que hacen amanecer la Palabra para habitar el territorio

 

Publicamos el comentario de la Hna. Monica Benavides, sdv, al nuevo documento de la Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR) : "Mujeres del Alba: Horizonte Inspirador 2022-2025"

 

Leer e interpretar a las Mujeres del Alba propuestas como icono del Horizonte Inspirador de la CLAR en el tiempo actual, nos ubica no solamente frente a otra mujer sino a un grupo plural de mujeres en pleno despuntar del día. Igualmente nos sitúa en la hora más oscura, que es aquella más próxima a la aurora, es decir, en un tiempo de transición. Quien tiene la experiencia de caminar a esa hora, sabe muy bien que es un instante de fuerte contraste entre luz y sombra, por ende, solamente se puede identificar a las personas por las vestimentas, cuerpo o tono de voz, mas no precisamente por los rostros.


El icono evoca a mujeres que saben cómo habitar los contrastes cotidianos e históricos. Las Mujeres del Alba, viven en su propia piel un acontecimiento importante en el sepulcro, que es, hasta ese momento, un territorio de muerte y de oscuridad. En la práctica, ellas tienen el coraje de no evadir lo sucedido, sino de ir a ver “el sepulcro”, donde yacen los crucificados, víctimas de una historia marcada por sistemas de abuso de poder. Ellas procesan lutos, penas y nostalgias, ungen o curan cicatrices para convertir las experiencias de dolor en partos de resurrección. Ellas están de pie, para ver y tocar los hechos, para hacer frente y arrancarles a las piedras respuestas, nuevas sendas para la vida. 


Las mujeres tienen la capacidad de tejer la vida fragmentada que ha roto el sentido y el significado para alimentar la existencia, para sanar física y espiritualmente la relación de la comunidad con el territorio de vida. También hacen memoria y visibilizan las injusticias hasta dejarlas al descubierto. Este acto simbólico realizado por las mujeres permite pasar de la soledad, la impotencia y la indignación a la construcción de la sororidad-fraternidad socioterritorial. La reivindicación del derecho de soñar, de los derechos humanos y de los derechos de la Madre Tierra, abren el territorio a nuevas posibilidades y caminos para recorrer. La fuerza espiritual, artística, propulsora y protagónica de las mujeres incide activamente para subvertir la historia de los pueblos.

El icono de las Mujeres del Alba ayuda a la Vida Religiosa a ver, escuchar, leer los signos de los tiempos e interpretar la realidad con empatía para abrazarla y transformarla desde una hermenéutica de la praxis que alumbre nuevos horizontes.

Las Mujeres del Alba son creadoras de relatos inéditos en la comunidad. Es evidente darse cuenta como el fluir de la narración avanza dando un giro trasformador. Porque con su presencia, convierten el territorio en un escenario de movimiento, donde tiene cabida el encuentro, el dialogo, el anuncio, los ires y venires, los sentimientos profundos, que indican la transición hacia la vida. Así, no más, en un mapeo colectivo de reflexión-acción, que habla de aquel entramado socioterritorial, el Evangelio muestra a las mujeres que hacen amanecer la Palabra. Es decir, que ellas hacen que suceda aquello que había sido anunciado. Se lee en el texto que la búsqueda es colmada con la experiencia del encuentro, el miedo con la alegría, la parálisis con la carrera, el no ver con el abrazar la realidad, el silencio con la Palabra y la noche con el alba. 


Las Mujeres del Alba son un icono inspirador para la realidad latinoamericana y la de otros puntos cardinales, porque desde los lugares más recónditos ellas luchan por una sociedad equitativa, con igualdad de condiciones para todos los pueblos y los territorios. Ellas, en todos los tiempos, han sido un cuerpo de resiliencia y resistencia, que como granos de trigo se acuerpan recíprocamente para volverse pan. De hecho, acuerparse es la acción personal y colectiva de los cuerpos indignados ante las injusticias que viven otros cuerpos, como consecuencia de un sistema opresor. Su capacidad de crear sororidad, juntanzas, acuerpamientos, les permite encontrar aquella justa relación para estar despiertas y proveerse entre sí de energía afectiva, espiritual y política para la re-existencia.  


La Mujeres del Alba hilvanan nuevas narraciones esperanzadoras en medio de los momento más oscuros y difíciles. Ellas viven en permanente salida, se dispone para atravesar fronteras o habitarlas, si es necesario. Asimismo, desquebrajan ritos calcinados o tiempos impuestos que petrifican la existencia, con el fin de renovar el ciclo de la vida. La capacidad de formar redes revitalizadoras es una alternativa política para empoderar a las comunidades con sus sabidurías, sentipensares, relaciones y acciones autosustentables, que hagan sostenible el habitar el territorio.


El icono de las Mujeres del Alba ayuda a la Vida Religiosa a ver, escuchar, leer los signos de los tiempos e interpretar la realidad con empatía para abrazarla y transformarla desde una hermenéutica de la praxis que alumbre nuevos horizontes. A nivel eclesial, propone un estilo sinodal de relación, de decisión y de acción, para el proceso sinodal con el Pueblo de Dios, quien habita el territorio con actores que tienen fines utilitaristas y lucrativos. A nivel social, reivindica el rol de las mujeres, quienes son importantes en todas las transiciones de la historia y de las comunidades para que haya territorios resucitados. A nivel de ecología política y ancestral, ellas son un cuerpo cosmosientiente que sostienen el vínculo relacional con la Madre Tierra y resignifican el habitar el territorio para el bien común y el buen vivir.  
 

Hna. Mónica Benavides, sdv

Religiosa de la Congregación de Hermanas de la Divina Voluntad. Pertenece a la Comunidad indígena “Pastos y Quillacingas” de la región de Nariño-Colombia. Ha realizado estudios en Ciencias Religiosas, Catequética, Pedagogía Universitaria y Teología. Integrante del Equipo Teológico Asesor de la Presidencia de la CLAR – ETAP.
 

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