GRUPO 8

29 participantes: 19 nacionalidades, 28 congregaciones

 

ARANDO LA TIERRA DE LA SAGRADA ESCRITURA

 

 

I. SIGNOS DE VIDA

Tras el Vaticano II la Vida Religiosa vive con sed de la Palabra de Dios. Ella ha llegado a ser el corazón de su vida espiritual y de su misión apostólica. La Vida Religiosa ha realizado esfuerzos concretos para estudiar y reflexionar sobre la Palabra de Dios en la formación a todos los niveles. Ha promocionado grupos de estudio de la Escritura y, en especial, grupos bíblicos de oración entre los laicos y también en sus encuentros con no creyentes

 

A través de su labor apostólica la Palabra de Dios ha llegado a ser un medio privilegiado de evangelización, especialmente en el Tercer Mundo y en países comunistas, como China y Vietnam Hoy la Escritura se lee y entiende desde múltiples perspectivas que emergen de la vida real del pueblo y de las necesidades de los grupos marginados.

II. OBSTACULOS A LA PASION POR CRISTO Y PASION POR LA HUMANIDAD

La Palabra de Dios ha llegado a la Vida Religiosa como texto escrito, pero no siempre como fuente de vida, a causa de su inadecuado conocimiento y comprensión  y por un talante básicamente fundamentalista en su interpretación. La resistencia a escuchar la Palabra sometiendo nuestras vidas a su poder y una deficiente formación bíblica siguen favoreciendo en la Vida Religiosa una espiritualidad devocional y de practicas de piedad . El Oficio Divino no llega a ocupar el puesto que debería en la vida diaria porque no se le reconoce su fuerte contenido bíblico ni su estrecha relación con la vida.

 

El acceso al entendimiento y aceptación de la Palabra de Dios se ve obstaculizado a causa de una interpretación demasiado académica o a causa, también, de comentarios (homiléticos, en especial) sin sustancia ni actualidad. La incapacidad para oír a Dios en la historia de nuestro pueblo y en nuestras propias vidas nos impide encontrarnos con Dios en la Palabra escrita. No tener integrada suficientemente la Palabra en nuestra vida personal afecta negativamente al ministerio de su proclamación y de su testimonio.

 

III. DESCRIPCION DE LOS CAMBIOS DE ESTRUCTURAS QUE SE DEBEN HACER EN NUESTROS ESTILOS DE VIDA Y MINISTERIOS

Necesitamos una transformación radical, pasar de una profesionalidad a un estilo de vida evangélico. Aprender a encarnar la Palabra en nuestros ministerios y hacer de la Biblia una compañera de camino. Dejarnos evangelizar por la escucha de lo que la Palabra significa para los demás. La formación a todos los niveles debe ser profundamente bíblica para poder confrontarse críticamente con los fundamentalismos, espiritualismos y devocionalismos. Para el discernimiento personal y comunitario debemos dar mayor prioridad a la Palabra de  Dios y dejar más espacio en nuestra vida diaria haciendo nuestra oración más bíblica. La practica comunitaria de la Lectio Divina debería transformar nuestro  estilo de vida y el ejercicio del ministerio.

IV.TEXTOS BIBLICOS QUE PUEDAN ILUMINAR ESTA SITUACION Y NOS DESAFIEN A VIVIR UNA TRANSFORMACION

El Jesús evangélico debe ser nuestro icono central y norma para la elección de textos bíblicos que nos motivan a una transformación. Esto ha de ser entendido desde la totalidad de la Escritura.

- Redescubrir la vida comunitaria a través del Encuentro con Jesús (Emaús) Lc 24,13-35.

- Autoridad como servicio (Jn 13, 1-20)

- Buscadores de pozos y caminos- Samaritana y samaritano (Jn 4,1-42 y Lc 10,38-44)

- Consagrados para servir (Hch 6,1-7)

- Maria modelo de discipulado (Lc 1,2; 8,19-21; 11, 27-28; Jn 2,1-12, 19,27-28)

- Salmos Ex 3, 19 (zarza ardiente), Gn 19, Ex 32 (intercesión por el pueblo)

 

V. DESCRIPCION DE LOS CAMBIOS DE ESTRUCTURAS QUE SE DEBEN HACER EN NUESTROS ESTILOS DE VIDA Y MINISTERIOS

 

5.1  Convicciones

 

            La Palabra de Dios es la fuente de la Vida Consagrada. Crecer en vida de fe y crear comunidad son el resultado de oír la Palabra (Rm 10,14-17; Lc 8,19-21). Alimentados por la Palabra, nos transformamos en « siervos de la Palabra en la tarea de la evangelización » (NMI 40).

            La pasión por la Palabra nos lleva a la pasión por la humanidad.

Oír la Palabra estimula un clima de relaciones interpersonales y es escuela para el dialogo ecuménico e interreligioso.

 

5.2  Acciones

 

- Para la formación bíblica sea un compromiso de por vida, investimos en personal y compartimos nuestras recursos (financieros y de personal) entre Congregaciones y Continentes.

- Función de la autoridad es impulsar la reflexión bíblica a todos los niveles.

- Hacer de la Eucaristía diaria el lugar privilegiado para la escucha de la Palabra.