|
Declaración de las Religiosas
miembros de la Unión Internacional de Superioras Generales
participantes en la Plenaria de la UISG
que se llevó a cabo en Roma del 6 al 10 de mayo,
y ratificada por la Asamblea de Delegadas el 12 de mayo de 2007
Nosotras, las 850 superioras generales representando a cerca de 800,000 miembros de Institutos Religiosos Católicos extendidos en el mundo, reflexionamos juntas sobre el tema:
LLAMADAS A TEJER UNA NUEVA ESPIRITUALIDAD QUE GENERE
ESPERANZA Y VIDA PARA TODA LA HUMANIDAD
Nuestra pasión por Jesucristo, por la humanidad y la creación, nos impulsa a convertirnos en tejedoras de esperanza y de vida.
« Yo he venido para que tengan vida, y la vida en abundancia » (Jn 10)
A lo largo de esta Asamblea escuchamos la invitación a vivir la Alianza con Dios como co-creadoras que engendran vida y esperanza, tejiendo relaciones de respeto, de diálogo, de inclusión, de confianza, de co-responsabilidad y de interdependencia. Una toma de conciencia efectiva de la relación entre todas las dimensiones y formas de vida, nos llama a una nueva visión y comprensión de la vida consagrada hoy.
En la contemplación de la Palabra fuimos llamadas a leer la realidad con los ojos de Dios y con nuestro corazón de mujeres.
Vi la miseria de mi pueblo… escuché su grito delante de sus opresores,
conocí sus angustias. Descendí para liberarlos… (Éxodo 3,7)
Esta Palabra nos interpela a buscar una respuesta profética dada a los grandes retos que vimos y a los clamores que escuchamos.
- La aspiración de la mujer a volver a encontrar su dignidad y su verdadero lugar en el mundo y en la Iglesia.
- Los gemidos de la tierra herida, para que se le reconozca su carácter sagrado, y que llegue a ser la casa de todos y todas.
- La sed de una comunión más profunda entre creyentes de diferentes religiones.
- La angustia de millones de migrantes y desplazados/as, de niños y de mujeres víctimas del tráfico humano, en búsqueda de condiciones de vida más humanas.
- El llamado del Espíritu a establecer en cada una de nuestras congregaciones, lazos de reciprocidad con los laicos, para vivir el mismo carisma, más allá de las estructuras.
« Y ahora, yo te envío… ve y haz salir a mi pueblo… yo estaré contigo » Ex 3, 10-12
Juntas agradecemos la misión recibida que nos compromete a:
- Permanecer en diálogo constante entre la Palabra de Dios y la vida, centro de nuestro compromiso como mujeres consagradas en seguimiento de Cristo.
- Trabajar en redes utilizando el poder de la voz colectiva para denunciar todas las leyes y estructuras injustas que excluyen a las personas por su género, religión, cultura, etc.
- Promover toda forma de diálogo y en particular el diálogo inter-religioso, reconociendo nuestra responsabilidad mutua hacia la humanidad.
- Favorecer el despertar de una conciencia ecológica que se exprese mediante opciones concretas y coherentes.
- Fomentar una visión de Iglesia-comunión donde se viva una colaboración real con los laicos.
- Formar mujeres consagradas capaces de responder con fe y audacia a estos desafíos.
Como María, seamos tejedoras del Reino de Dios.
Dejémonos desinstalar, convirtiendo nuestros corazones y nuestras mentes.
Ampliemos el espacio de nuestra tienda.
Tejamos incansablemente una espiritualidad de comunión que genere
esperanza y vida para la humanidad y para toda la creación.
|
|
|